En un mundo que avanza aceleradamente hacia la digitalización, la innovación constante y la equidad de género, la educación técnico profesional (TP) se ha posicionado como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible, inclusivo y competitivo de nuestros países. Como experta en innovación y transformación digital con enfoque de género, y desde mi rol como CEO de Enjambre Innovador y Coordinadora de Vinculación con el Medio en INACAP Sede Online, puedo afirmar que la educación TP es mucho más que una formación técnica: es una estrategia clave para construir ecosistemas educativos y laborales que respondan a los desafíos contemporáneos.
Formación técnica para un futuro laboral dinámico e inclusivo
La educación técnico profesional brinda herramientas prácticas, habilidades especializadas y un enfoque aplicado que permiten a los estudiantes integrarse rápidamente en el mundo productivo. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), más del 50% de los empleos en los países de la OCDE requieren habilidades técnicas y vocacionales (OECD, 2023). En Chile, el Ministerio de Educación indica que el 40% de la matrícula total de educación superior corresponde a educación técnica profesional, demostrando su relevancia en la formación de capital humano (MINEDUC, 2024).
En contextos donde la tecnología evoluciona y los mercados exigen adaptabilidad, la formación TP se convierte en una vía eficaz para que los jóvenes —especialmente mujeres y grupos tradicionalmente subrepresentados— accedan a empleos de calidad y participen activamente en sectores innovadores. La automatización y la digitalización están transformando el trabajo: el Foro Económico Mundial estima que para 2027, el 50% de todas las habilidades laborales requerirán actualización constante (WEF, 2023).
Enfoque de género: clave para cerrar brechas y potenciar talentos diversos
El enfoque de género en la educación técnico profesional es fundamental para cerrar brechas históricas. Según UNESCO (2022), solo el 30% de los estudiantes en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) son mujeres a nivel global, lo que limita su participación en sectores claves de la economía digital.
En Chile, aunque el acceso femenino a carreras TP ha aumentado, persisten diferencias significativas en ciertas áreas, como la ingeniería y tecnologías de la información, donde las mujeres representan menos del 20% de la matrícula (SIES, 2024). Integrar una perspectiva de género transversal en la educación TP no solo promueve la equidad, sino que también potencia la innovación al incorporar diversos puntos de vista.
Vinculación con el medio: conectando educación, empresa y comunidad
La vinculación con el medio es una estrategia esencial para que la educación TP mantenga su pertinencia y aporte a la transformación productiva y social. Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2023), las alianzas entre instituciones educativas y el sector productivo aumentan la empleabilidad en un 25% y mejoran la calidad de la formación técnica.
En INACAP Sede Online promovemos esta colaboración activa, creando ecosistemas de aprendizaje que integran prácticas profesionales, innovación abierta y proyectos con impacto social y de género. Esto fortalece la formación y contribuye al desarrollo territorial inclusivo.
La educación técnico profesional, bajo una mirada innovadora, digital y con enfoque de género, es fundamental para construir sociedades más equitativas, resilientes y competitivas. Preparar a las nuevas generaciones con competencias técnicas, pensamiento crítico, sensibilidad social y capacidades digitales es la mejor inversión para enfrentar los desafíos del futuro.
Como CEO de Enjambre Innovador y coordinadora de Vinculación con el medio en INACAP Sede Online, invito a todos los actores educativos, productivos y sociales a potenciar la educación TP con estas miradas, para diseñar futuros con más oportunidades para todas las personas.




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