La gran lección de 2025: la innovación empresarial que no incorpora enfoque de género, fracasa

2025 dejó una señal clara: la innovación empresarial ya no se evalúa solo por “novedad” o eficiencia, sino por confianza, gobernanza y valor sostenible. Y cuando miramos con enfoque de género, el aprendizaje se vuelve más nítido: lo que no se diseña para la diversidad, termina amplificando brechas (en acceso, empleo, liderazgo, datos y seguridad). A continuación, comparto con ustedes los aprendizajes más relevantes que nos deja 2025, conectando tendencias globales con señales concretas para Chile, desde la mirada de Enjambre Innovador.

1) La gobernanza dejó de ser “tema legal” y pasó a ser palanca de innovación

Un aprendizaje clave de 2025 es que la innovación necesita directorios y liderazgos capaces de gobernar la complejidad: IA, datos, ciberseguridad, sostenibilidad y reputación. En Chile, esta conversación se volvió aún más real con la Ley “Más Mujeres en Directorios”, que impulsa una regla de composición por sexo (máximo 60% del sexo con mayor representación) para empresas fiscalizadas por la CMF, con entrada en vigencia desde 1 de enero de 2026.

Aprendizaje con enfoque de género: no basta con “cumplir cuota”. Cuando se incorporan miradas diversas con poder real de decisión, suele mejorar la calidad de preguntas estratégicas: riesgos, clientes no atendidos, impactos laborales, sesgos de datos y sostenibilidad. Y esas preguntas son combustible para innovar mejor.

2) IA en 2025: el valor estuvo menos en “probar” y más en “gobernar”

Muchas organizaciones maduraron: pasaron de pilotos de IA a la pregunta decisiva: ¿cómo la implemento sin dañar confianza, marca y seguridad? El año consolidó marcos de referencia y presión regulatoria.

  • En Europa, el AI Act avanzó por etapas: obligaciones de alfabetización en IA y prácticas prohibidas aplican desde febrero 2025, y obligaciones para modelos de propósito general (GPAI) desde agosto 2025.
  • A nivel de gestión interna, estándares y marcos como ISO/IEC 42001 (sistema de gestión para IA) y el NIST AI RMF siguieron ganando protagonismo como “lenguaje común” para controlar riesgos.

Aprendizaje con enfoque de género: la IA “aprende” de datos históricos. Si el historial trae desigualdad, la IA puede escalarla. Por eso, la innovación responsable en 2025 se pareció mucho a esto: auditar sesgos, revisar data sets, asegurar explicabilidad y medir impacto por segmentos (incluyendo género), no solo performance técnica.

3) La ciberseguridad se convirtió en condición base para innovar (y no frenar la operación)

2025 terminó de instalar una verdad incómoda: no hay transformación digital sin resiliencia. La expansión de IA y automatización elevó la superficie de ataque y la urgencia por seguridad “por diseño”. Gartner destacó tendencias de ciberseguridad para 2025 que refuerzan esta dirección (por ejemplo, enfoques más proactivos, gestión de identidades, y adaptación a entornos cada vez más complejos).

Aprendizaje con enfoque de género: los impactos de incidentes digitales (fraude, acoso online, suplantaciones, doxxing, estafas) no afectan igual a todas las personas. Innovar con enfoque de género implica diseñar experiencias y canales con mayor protección, educación digital y respuesta rápida, especialmente en servicios financieros, retail y plataformas.

4) “Compromiso con el talento” fue el diferencial silencioso (y la brecha se notó)

En 2025, se hizo evidente que no basta con atraer talento: hay que sostener carreras. El reporte Women in the Workplace 2025 (McKinsey + LeanIn) remarca señales de alerta: menor apoyo al desarrollo y oportunidades de avance, y una caída de compromiso organizacional con el progreso de las mujeres.

Aprendizaje con enfoque de género: la transformación digital exige upskilling continuo; si ese acceso a proyectos críticos, mentorías, visibilidad y redes internas no se distribuye de forma equitativa, la empresa termina con “brecha de innovación”: quienes más podrían aportar quedan fuera del circuito de aprendizaje.

5) Sostenibilidad: 2025 confirmó que el mercado quiere evidencia, no eslóganes

Otro aprendizaje fuerte: la sostenibilidad se volvió medible y comparable. Estándares como IFRS S1/S2 (ISSB) ya tienen fecha de vigencia (periodos anuales que comienzan desde 1 de enero de 2024) y empujan a organizaciones a reportar riesgos y oportunidades de sostenibilidad con lógica financiera; para muchas entidades, eso se traduce en “primera ola” de reportes en 2025, según ciclos de adopción.

Aprendizaje con enfoque de género: cuando se mide sostenibilidad, también se debe medir impacto social y laboral: brechas salariales, acceso a formación, participación en liderazgo, condiciones de trabajo y seguridad. La innovación sostenible es la que mejora desempeño y, al mismo tiempo, reduce desigualdades.

6) El indicador de madurez 2025: innovación centrada en personas (no en herramientas)

El aprendizaje integrador del año es simple: las empresas que avanzaron mejor fueron las que entendieron que transformación digital = rediseño del trabajo, de las decisiones y de la relación con clientes, no solo “implementar tecnología”.

Y aquí el enfoque de género aporta una ventaja competitiva: obliga a preguntar:

  • ¿A quién estamos dejando fuera de la experiencia digital?
  • ¿Qué sesgos trae nuestro dato histórico?
  • ¿Quién se beneficia (y quién asume los costos) de automatizar?
  • ¿Qué métricas de equidad y seguridad acompañan a los KPIs de eficiencia?

Este tipo de preguntas no ralentiza: evita costos futuros (reputación, regulación, rotación de talento, fallas de adopción) y acelera el valor real.

3 aprendizajes accionables para empezar 2026 con ventaja

  1. Gobernanza primero: directorio y gerencias con métricas claras de IA, ciberseguridad, sostenibilidad y equidad (no “comités simbólicos”).
  2. IA con control y propósito: políticas, trazabilidad de datos, evaluación de sesgos y formación interna (alfabetización) como estándar mínimo.
  3. Talento como motor de innovación: pipelines de crecimiento equitativos (proyectos críticos, mentorías, visibilidad) para no perder capacidades en plena transición digital

En este ultimo punto es donde Enjambre Innovador juega un rol fundamental en formar #polinizadores de innovación al interior de las organizaciones entregando herramientas de innovación para que se transformen en solucionadores de problemas desde su que hacer porque la innovación es humana.